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martes, 29 de junio de 2010

XX Edición Carnaval de Blogs Educando en Familia: 1+1 no siempre es 2

En esta ocasión Silvia desde su blog Charlotte Mason en español nos propone hablar sobre nuestra experiencia con las matemáticas, tanto a nivel personal como en nuestro rol de madres educadoras de nuestros hijos. Y como son bastantes las preguntas que nos plantea, pues no más introducción y a contestar el cuestionario:

Cuáles son tus recuerdos de las matemáticas? Se te dieron bien, mal, qué ejercicios o modo de enseñar y aprender viviste?

Siempre fui muy buena en matemáticas, nunca entendí por qué a tantas de mis compañeras de colegio les costaban tanto, así que tengo un buen recuerdo de ellas. No creo que haya sido cuestión de método, pues supongo que el que se usaba en mi colegio no era nada extraordinario, más bien todo lo contrario.

Recuerdas a algún profesor de matemáticas? Cómo era?

De la primaria recuerdo muy vagamente a mis profesoras, algunas eran monjas, sobre todo en los primeros años. En el bachillerato tuve una gran variedad de especímenes: recuerdo a un profesor al que quisimos mucho, Jorge Luis, que cuando se fue del colegio hasta le llevamos una serenata a su casa para despedirlo, era muy bueno explicando y sobre todo transmitiendo el gusto por las matemáticas. En su reemplazo llegó Nubia, una señora gorda que recuerdo vestida con unos estampados que parecían platillos voladores, siempre me pareció completamente bruta! una clase normal era asi: explicaba un ejercicio en el tablero, alguien decía que no había entendido, ella volvía a comenzar y le daba una respuesta diferente, volvía a hacerlo y llegaba a una tercera respuesta y la mayoría de las veces yo no podía del desespero y me ofrecía a explicar el ejercicio en el tablero para toda la clase. (me averguenza recordar que era tan ñoña). Luego tuvimos a otro del mismo estilo, le decíamos Shaka Zulu, recuerdo sus camisas sin planchar y los pantalones blancos que dejaban ver el estampado de los calzoncillos. Con él tuve una discusión absurda sobre un ángulo recto... nunca le tuve respeto como maestro. Como estos dos fueron los encargados de enseñarnos álgebra, pues yo aprendí por mi propia cuenta, con un poco de ayuda de mi papá (es ingeniero civil) y trabajando en mi casa con el ágebra de Baldor. En la trigonometría y el cálculo de los últimos años de bachillerato tuve un profesor maravilloso, muy capaz, enamorado del tema, aunque temperamental. El me tenía tanta confianza como para dejarme a cargo de la clase algunas veces cuando tenía que ausentarse por un rato. Alcancé a reencontrame con él por el facebook, antes de que muriera el año pasado al querer evitar un atraco.

Tuviste que utilizar esos conocimientos en tu carrera o estudios posteriores?

Sí, en ingeniería electrónica, todo lo que vi en el colegio sólo fue la base para cálculo I, II y III, algebra líneal y ecuaciones diferenciales, sin hablar de todas las físicas (mecánica, hidráulica, eléctrica, de ondas, electromagnetismo...) En casi todas las materias hasta el final de la carrera se usaba todo tipo de matemáticas.

Jugabas en tu casa o con tus amigos algún juego para el que se requiriesen habilidades matemáticas sabiéndolo o sin saberlo?

No recuerdo haberlo hecho, tal vez sumábamos puntajes, o repartíamos cosas, contábamos de cinco en cinco hasta cien al jugar a las escondidas, algo así.

Piensas que las finanzas tienen que ver con las matemáticas? ¿Puede alguien ser bueno en la economía y no con las matemáticas?

Pues en las finanzas cotidianas y domésticas con las cuatro operaciones básicas es suficiente. Tal vez es necesaria la capacidad de redondear y de estimar. Pero nunca he podido entender la matemática financiera, las tasas de interés, y todos esos rollos que te sacan cuando planeas un crédito. También puedo decir que nunca me han interesado.

Por qué hay muchos a quienes no le gustan las matemáticas? (Crees que se debe a que no tuvieron una buena experiencia, o puede que hay más razones)

Yo creo que así como todos tenemos diferentes maneras de ver la vida, de entender un libro, de enfrentar un problema, igualmente habrá a quienes se les dificulte el pensamiento abstracto, lógico y secuencial que requieren las matemáticas. No soy una experta en el tema, sólo sé que lo que yo veía tan obvio, no lograba que le entrara en la cabeza a algunas de mis amigas cuando estudiábamos juntas. Supongo que cundo vemos a nuestros hijos aprender a leer y hablamos de ese momento en que algo les hace "click", eso es lo que le hace falta a algunas personas con las matemáticas. Tal vez les apresuraron el aprendizaje de las matemáticas y por eso nunca le encontraron el gusto.

Les gustan las matemáticas a tus hijos? ¿Qué utilizas para que las aprendan? ¿Te preocupa que no se les den bien? ¿Te preocupa que no sepas enseñarles porque no tengas conocimientos suficientes?

Sí les gustan. A los dos mayores, que alcanzaron a ir al colegio, les iba muy bien. Ahora podría pensar que están un poco atrasados con respecto a lo que estarían aprendiendo en el colegio, pero no tengo afán. Juan José (11 años) no se sabe las tablas de multiplicar pero tiene una lógica maravillosa y es un estratega impresionante, esto lo veo en juegos de mesa como el ajedrez. Los dos pequeños van a su ritmo, encontrando los números en todos lados, Adelaida suma y resta de manera espontánea, Jacobo está en el proceso de aprender a contar, pero yo le veo más profundidad en su compresión de las cantidades.

Consideras exitoso a tu pareja o a tus familiares, a amigos o conocidos que quizá no sepan matemáticas o no fueran exitosos en esta materia de pequeños?

No sabría que contestar, me muevo entre ingenieros, bailarines y familas homeschoolers, gente de todo tipo y con toda clase de ocupaciones con la que muy poco he analizado el tema de las matemáticas.

Qué piensas del clásico comentario de cómo van a aprender tus hijos en casa si no sabes matemáticas (y por extensión otras materias como física, química, estadísitica)?

Es chistoso, recibo el comentario contrario. Como si el hecho de ser ingeniera y saber matemáticas me diera la sabiduría suprema para enseñarles cualquier cosa (y a mi me preocupan la historia y la filosofía)

Si gustas comparte recursos y entradas antiguas o nuevas donde hables de cualquier actividad, tema o libro que se relacione con las mates.

Esto da para otro post completo, pues a lo largo de los años he ido acumulando links con recursos, juegos con matemáticas, que prometo ordenar, revisar y compartir más adelante.

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De nuevo, como pasa con frecuencia en mi vida, me siento el bicho raro al contestar este cuestionario, pero a estas alturas ya he aprendido encontrarle el gusto a la diferencia. Espero que me perdonen la falta de modestia en mis respuestas, quería al igual que todas las demás, ser lo más sincera posible.

domingo, 23 de mayo de 2010

XIX edición Carnaval de Blogs educando en Familia: qué comemos y cómo curamos.


En esta edición Zinnia desde su blog Biosfera de Familia nos pide que contemos qué comemos y cómo curamos.

Con respecto a la comida, siempre he tratado de no obsesionarme con el tema, en cuanto a exigir a mis hijos que se coman todo, con el tiempo he ido evolucionando del modelo de comportamiento frente a la comida que viví en mi casa paterna, eliminando "taras" y obsesiones y relajándome un poco. Procuro planear menús balanceados y tener siempre disponible mucha fruta para picar entre comidas. Tomamos leche de vaca y todos sus derivados, comemos huevo al desayuno casi todos los días, almorzamos carne (pollo, res, cerdo, pescado), verdura y carbohidratos, consumimos algo frito mas o menos una vez por semana y leguminosas también, siempre cocinamos en casa. Sé que para muchos esta forma de comer incluye muchos "pecados" pero ahí voy, tomando conciencia de algunos aspectos que se pueden mejorar.

Por ejemplo, el tema del vegetarianismo me da muchas vueltas por la cabeza, por motivos ecológicos principalmente. En este momento estoy tratando de lograr dos días en que no consumamos carne y quiero conseguir "pollos caminantes" para no comprar más los del supermecado. Pero no dejaría los lácteos, las teorías anti-lácteos no terminan de convencerme todavía y la leche de soya me parece horrible, aunque me gusta el tofu.

También nos gustan muuucho los embutidos, pero soy conciente de que sería saludable reducir su consumo y ese es otro de los propósitos sobre los que estoy trabajando. El problema es que a la hora de cenar es mucho más facil sacar jamón y queso y armar sánduches para todos, y la comodidad me gana. Además tengo un pequeño que a diferencia de los demás es demasiado quisquilloso para comer, poco le gustan las frutas y las verduras y una de las pocas cosas que come a veces son leche y salchichas o jamón.

Quién cocina? el desayuno muchas veces nos lo prepara Martín, el almuerzo lo prepara Blanca, la señora que me ayuda en la casa (pero lo planeo yo), la cena la preparo yo o algunas veces los niños mayores, casi siempre Mariale. En las tardes a veces horneamos galletas o tortas y a los chiquitos les encanta ayudarme. Preparo en casa los encurtidos, el pesto, la mayonesa, las mermeladas, el helado, la pizza. Compramos algunas verduras, leche y queso orgánicos a una granja que nos trae el mercado a la casa cada dos semanas. Nunca compramos gaseosas, tomamos jugos hechos en casa. Endulzamos con azucar refinada (yo endulzo con estevia por mi dieta), nos comemos un chocolate pequeño siempre después del almuerzo, y a manera de confesión nos morimos por las hamburguesas y malteadas del Corral y los desayunos de Mc Donalds, pero el presupuesto no da para ir por esos lados con mucha frecuencia.

En resumen, no somos los más orgánicos, naturales y juiciosos pero tampoco creo que estemos tan mal.


Ahora, cómo curamos? usamos medicina alopática, pero somos reacios al montón de pastillas y remedios. Mis dos hijos mayores sufrieron mucho de otitis antes de los 3 años, por lo que tomaron varias veces antibiótico. Los dos menores tal vez han tomado antibiótico una vez en la vida. Eso sí, desde que los sacamos del colegio casi nunca se enferman, a veces les da una gripa que casi siempre nos llega de afuera por Martín o por Blanca (sus niños si van al cloegio y se enferman mucho). Vamos con regularidad al oftalmólogo y al odontólogo, pero las visitas al pediatra cada vez son más espaciadas, no siento necesidad de llevarlos ni siquiera a los controles de rutina porque los veo muy bien. Con la homeopatía no lo logro, me parece pura cuestión de fé y yo de eso no tengo ni un poquito.

Si les duele la cabeza los mando a dormir, si no se les pasa les doy acetaminofén. También lo uso para bajarles la fiebre.
Si les duele la barriga les doy agüita de canela y hiebas aromáticas.
Para la gastroenteritis una dieta con caldito de pollo, jugo de guayaba, galletas de soda, nada de lácteos, ni fruta, ni dulce.
Para los golpes o los raspones o los dolores de crecimiento uso la crema de caléndula, junto con un "sana que sana colita de rana" y un beso.

He visitado las Urgencias pediátricas por una fractura de húmero, dos bronquiolitis(con hospitalización incluída), dos picaduras de abeja (Mariale es alérgica), una gastroenteritis viral, dos sospechas de fractura que no fueron.

Creo que lo importante es que hemos desarrollado una miráda crítica ante el tema de las medicinas y evaluamos todo sin tragar entero

miércoles, 11 de noviembre de 2009

XIV edición del Carnaval de Blogs: los niños y la tele

Esta vez para el carnaval de Blogs, Lau de Enseñar a Pescar propone el tema de la tele: "me gustaría saber qué opináis y qué uso hacéis de la tele en vuestras familias. Ojo: no siempre coincide la opinión que se tiene con el uso que se le da."

La propuesta es tan interesante que aunque llegue tarde, no quiero quedarme sin hablar.

En nuestra casa tenemos televisión, siempre hemos tenido. Crecí viendo tele, llegaba del colegio y hacía las tareas muy rápido para poder ver Plaza Sésamo y luego salir a la calle el resto de la tarde a jugar con mis amigos. Pero al volver el televisor estaba siempre encendido, mis papás veían las noticias, mi mamá alguna novela que no me dejaban ver, luego las noticias de las 10 y a dormir, porque en esa época no había tanto para ver, ni tantos canales para escoger, los tres canales nacionales y nada más. Los fines de semana mi hermana y yo nos levantábamos muy temprano y nos sentábamos a los pies de la cama de mis papás (aún dormidos), a ver todos los dibujitos animados que sólo daban el sábado y domingo en la mañana.

Durante mi juventud la tele siempre fue un entretenimiento para los ratos de ocio, aunque toda la vida he sido una lectora voraz y si tengo algo que leer eso le gana a todo lo demás.

Cuando me casé con Martín teníamos un televisor pequeñito, pero teníamos cable. Y no me terminaba de cuadrar que él se quedara despierto hasta las 2 o 3 de la madrugada viendo televisión; por eso decidí que cuando nacieran nuestros hijos ya no tendríamos más cable, pues a mi modo de ver ese era un comportamiento no deseable para ellos. Y por algún tiempo fue así... hasta que sucumbí a la tentación y volvimos a instalar televisión por cable en mi casa.. y aquí se quedó!

Concretando (había puesto "resumiendo" pero saliómuuuy largo):
- Mis hijos ven mucha más tele de la que yo quisiera, pero no toda la que ellos quieren ni ven cualquier canal que se les atraviese.
- Tenemos normas (que se aplican muy bien a los dos mayores, con los pequeños no lo logro todavía): en la mañana preferiblemente no se ve tele, y es necesario estar desayunados, bañados, vestidos y dejar la cama tendida y su cuarto organizado antes de pensar en sentarse ante el tele o el computador.
- Mis hijos mayores pueden ver tele si realmente no tienen nada mejor que quieran hacer, y aunque no es estrictamente prohibido ver otros canales, ellos saben que prefiero que vean los canales de Discovery y National Geographic, que de todas maneras ellos disfrutan muchísimo. A María Alejandra(12 años) le he pedido que no vea tanto las series que pasan en la tarde en el Disney Channel, pues son las típicas series americanas con los estereotipos de adolescentes preocupadas por la moda, la imagen, y todo lo material y noté cambios en el comportamiento de mi hija cuando veía dos o tres de estos programas cada tarde.
- Ahora podemos grabar películas para verlas en esos momentos de aburrimiento, y ha funcionado bien.
- Reconozco sin ninguna vergüenza que utilizo la tele como niñera del más pequeño, es de la única manera en que puedo revisar mi correo en la mañana sin que me esté interrumpiendo cada 2 segundos. Él también la utiliza para dormir su siesta. Cuando se siente cansado sube a mi cuarto (allí está el único aparato de la casa), lo prende coge su cobija (manta) y casi siempre se duerme en poco tiempo.
- Me aterra que se sienten como vegetales todo el día al frente de la pantalla, pero he visto que ellos mismo van descubriendo que no es tan entretenido como parece. En ellos he visto el proceso mas o menos así: cuando son bebés no les interesa, pero de pronto descubren que esas imágenes no solo se mueven y tiene colores lindos sino que cuentan historias fantásticas y ahí quedan enganchados (mas o menos a los 2 años). Pero más adelante (4 a 5 años)le pierden el interés, pues son tantas las otras cosas que quieren hacer todo el día que ya poco se acuerdan de ella. Eso es lo que ha pasado con los tres mayores y espero que le pase al pequeño también porque está en la etapa de querer estar sentado todo el día frente al tele sin hacer nada más. Ahí entro yo en mi papel de mamá-recreadora a proponerle otras cosas para "desenchufarlo".
- Juan José (10 años y medio) no es un gran lector, pero aprende cantidades de lo que ve en Animal Planet, History Channel, Discovery Channel, Nat Geo, así que bienvenidos.

Y yo, tengo mis series favoritas, tal vez dos o tres, y si hay una buena película que ver en la noche perfecto, pero sigo prefiriendo un buen libro!!

Contribución de Jan al carnaval de Blogs.

Hola, de antemano le agradezco a Paulina que me haya permitido usar de "hotel" su blog ya que nosotros no tenemos por ahora este medio de comunicación. Soy Jann una madre que educa sin escuela en Colombia vecina de pueblo y amiga de Paulina.

Respecto al tema nosotros tenemos televisor en el cuarto y es un objeto más, lo prendemos de vez en cuando con normas, no se ven más de dos programas seguidos cuando es tv, y las películas sí claramente se ven completas no importa lo que duren, se usa día de por medio, si se prendió el televisor ayer hoy no se prende.

También somos cuidadosos con lo que ellos ven, muchas veces (no todas) las películas que ellos van a ver las vemos primero nosotros, si no las vemos completas le echamos un rápido vistazo. No me interesan contenidos sexuales, violentos y sobre todo contenidos sexistas y estereotipados, que para mi concepto son los más peligrosos porque no se notan fácilmente, quiero niños que no tengan tantos estereotipos comerciales y bueno filtrando un poco la tv ayuda.

Lo que se escapa, que detodas maneras es amplio, pues siempre da pie para hablarlo con ellos, casi siempre vemos la tv juntos. Estamos trabajando para que desarrollen una mirada crítica de la tv, ya vamos obteniendo resultados interesantes en el proceso, ellos ya cuestionan mucho lo que ven, claro llegará un momento en que vean TODO SIN RESRICCION, pero todavía no.

No satanizo la tv hay cosas súper interesantes, programas realmente bellos, yo disfruto con ellos de la tv tanto los programas infantiles como los de adultos (como lo he vienido diciendo, no de todo); sin embargo considero que es una herramienta que hay que prestarle atención.

Era claro para mí desde que eran muy chicos que no quería verlos pegados al televisor por horas, le doy un gran valor a que jueguen y creen, a salir con ellos a vivir la vida y compartir en familia de manera activa.

De nuevo gracias AnaP por hospedarme en tu blog.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Mis hijos hablan.

En la anterior versión del carnaval de blogs, la propuesta de Ipe era dejar que nuestros hijos hablaran sobre cómo viven ellos esto de ser educados en casa. Yo no alcancé a tener mi entrada lista para participar, pero de todos modos me pareció un ejercicio interesante preguntarles; asi que aquí están sus opiniones.

María Alejandra (12 años):


- Después de estos dos años de "vacaciones" qué opinas de esto de no ir al colegio?

- No son vacaciones, creo que hemos estudiado mucho. Me gusta porque puedo estudiar lo que yo quiera y no lo que me toque, puedo dormir hasta tarde.
Me gusta poderte preguntar cualquier cosa, sin miedo a que pienses que es una bobada, además tu eres muy buena profesora y eres mi mamá.

- Te gustaría volver al colegio?

-Huy no, que pereza! además todas las niñas del curso estaría hablando de novios y esas cosas y qué pereza! Y tendría que estudiar las cosas que no me gustan porque, si no, pierdo el año.

Adelaida (5 años): esta conversación sucedió en el vestier de la piscina, mientras veía a un grupo de niños de colegio ponerse sus uniformes al salir de clase de natación:

-Mamí, por que todos tienen la misma ropa?

- Es el uniforme del colegio

- A mi me gustaría ir a un colegio

- De verdad? por que? dime qué te gusta del colegio para ver si lo podemos hacer en la casa...

- Es que me gustan mucho los parques con pasamanos

- Y qué más?

- Y el uniforme

- Bueno, pues buscaremos un parque cerca que tenga pasamanos y ya me inventaré algo con respecto al uniforme.

Luego le conté que en un colegio te pasas todo el día haciendo lo que otros te digan que tienes que hacer, te sientas cuando te dicen, te paras cuando te dicen, sales a recreo cuando te dicen, y comes cuando te dicen, y vas al baño cuando te dejan o si no te aguantas, y luego llegas a la casa a seguir haciendo las tareas que otra persona decidió que tenías que hacer, y que te tienes que acostar temprano para poder madrugar mucho porque si no te deja el bus... espero haberla "aterrorizado" lo suficiente para alejarle la idea de la cabeza por un tiempo más. Creo que en parte extraña a su mejor amiga del jardín y quiere ir al colegio con ella pero esa opción simplemente no existe pues el colegio de ella es MUY costoso, imposble para nosostros. Eso también se lo expliqué.

Con Juan José (10 años) hablar es difícil, básicamente porque a lo que le preguntes se limita a responder con monosílabos. Eso sí dejó muy claro que NO le gustaría volver al colegio y que así como estamos es perfecto para él.

Jacobo (3 años) alcanzó a ir al jardín infantil dos semestres, y aunque sé que lo disfrutaba, cada mañana decía que no quería ir. Así que puedo decir que en su casa con su mamá y sus hermanos es definitivamente donde él quiere estar.

sábado, 5 de septiembre de 2009

XII edición Carnaval de blogs Educando en Familia: vivir la diferencia

Ya está publicada la XII edición del Carnaval de Blogs Educando en Familia, en la cual no hemos participado esta vez (el post lo tengo a la mitad, tal vez luego lo publique de todas formas).

Esta vez la propuesta de Ipe era dejar hablar a nuestros hijos, para que ellos nos contaran cómo viven ellos la experiencia de ser educados en casa, cómo viven ellos la diferencia.

XII edición Carnaval de blogs Educando en Familia: vivir la diferencia

viernes, 23 de enero de 2009

VII Edición del Carnaval de Blogs Educando en Familia.

Es la primera vez que participo en el carnaval, respondiendo la que para mí, es la más difícil de todas las preguntas que se han planteado hasta ahora:

Pero por qué elegimos ésta específica manera de educar?
O éste método en especial?
Qué es lo que nos atrae? Creemos que nos estamos perdiendo de algo o privando a nuestros hijos de algo, al elegir esto y no lo otro?
No elegimos nada y vamos probando?

No es casualidad que haya esperado hasta el último día para animarme a escribir, pues el asunto del método todavía no lo tengo muy claro, y por eso cada vez que alguien me pregunta sobre eso, olímpicamente cambio el tema. Y es que me averguenza decir que después de más de año y medio de haber retirado a mis hijos mayores del colegio todavía no tengo nada definido, ni puedo decir cuántas horas diarias o semanales "estudiamos" ni cómo hago para "enseñarles" matemáticas, español o geografía.

Empecé con la idea de que lo que mis hijos necesitaban era un período de "descompresión", para que se desligaran física y mental y emocionalmente de lo que era el colegio y el alto nivel de control que este ejercía sobre sus vidas. Quise pensar que lo que más me identificaba era la filosofía del Unschooling, pues me parecía maravilloso que los niños entendieran que son libres para aprender sobre lo que ellos quieran, siguiendo sus propios intereses y ritmos de trabajo, juego y descanso.

Pero ahora, a estas alturas, siento que por la edad en la que están mis dos hijos mayores (Maria Alejandra 11 y medio y Juan José 10) necesitan tener algo de estructura y trabajo guiado, pues veo en ellos mucho juego libre, que me parece maravilloso, pero también algunos momentos de ocio que a veces se alargan demasiado para mi gusto. Por eso ahora estoy en el proceso de ver si sigo algún método específico o tomo un poco de aquí y un poco de allá; cuánto debo"enseñarles" y cuanto debo dejar para que ellos trabajen,descubran aprendan por su cuenta.

Y para completar el revoltijo, ahora Adelaida(4 años y medio), que antes iba al kinder, también está con nosotros en casa. Supongo que con ella aprenderé mucho sobre Waldorf, Montessori, métodos de lectoescritura.. Así que sigo en las mismas.

Conclusión: no tenemos un método específico, tomo de todo un poco, ensayo y aprendo. Todavía tengo el miedo de que mis hijos se estén perdiendo de algo, pero supongo que este miedo nunca se va del todo... o si?