viernes, 30 de abril de 2010

Diario de una mujer sencilla - 30 de abril de 2010

Si quieres participar, las instrucciones las encuentras aquí, en el blog de Silvia.

Para Hoy ( 2:34 P.M.):


Afuera de mi ventana... El pasto del patio recien cortado, mmmm, uno de mis olores favoritos.

Estoy pensando... Ya casi nos vamos!!! mis hijos cuentan y "cantan" los días que nos faltan, las maletas ya están casi listas =)

De los lugares donde aprendemos... Esta semana de compras preparatorias para el viaje, especialmente para mi hija mayor, estuvo llena de lecciones sobre economía y manejo del dinero.

Me siento agradecida por... La generosidad de mi papá, este viaje es un regalo suyo.

Desde la cocina... la nevera cada día más vacía, nos vamos por dos semanas y no debe quedar nada guardado que se pueda dañar.

Que traigo puesto... Pantalón negro, camiseta de manga larga a rayas, tenis, el pelo suelto.

Estoy leyendo... Blogs.

Lo que espero... que Martín logre disfrutar al menos un poquito del paseo. Me entristece ver que, a la vez que mis hijos están más radiantes y emocionados con cada día que se acerca nuestro viaje, Martín está más angustiado y estresado...

Estoy creando... Un regalito para un cumpleaños.

Estoy escuchando... A Doki de Discovery kids en el televisor.

Por toda la casa... ropa de tierra caliente, vestidos de baño y sandalias nuevas, maletines a medio armar, casi casi que puedo oler el mar =D

Una de mis cosas favoritas... ver a mis hijos tan entusiasmados, todos con lo mismo.

Algunos planes para el resto de la semana... El próximo lunes viajamos, espero que Martín me preste su portatil de vez en cuando para irles mostrando y contando.

Aquí esta una foto que pensé compartirles:
Unos nuevos amiguitos de juego que ya casi están listos (les faltan las colas)

sábado, 24 de abril de 2010

Una "Conversación Homeschooling" del futuro

Las dejo con algo divertido que encontré aquí y me tomé la libertad de traducir y publicar porque me encantó. Espero que lo disfruten =)


CONVERSACIÓN "HOMESCHOOLER" DEL FUTURO

Dos mujeres se encuentran en el parque, donde sus hijos se balancean en los columpios y juegan con una pelota. Las mujeres están sentadas en un banco observando; eventualmente, empiezan a hablar...

Mujer #1: Hola, soy Maggie. Mis hijos son los tres de camiseta roja - eso me ayuda a seguirles la pista-.
Mujer #2: (sonríe) yo soy Terri. Los míos son la de camiseta rosada y el de camiseta amarilla. Ustedes vienen mucho por aquí?
Mujer #1: Usualmente dos o tres veces por semana, después de ir a la biblioteca.
Mujer #2: Wow, de dónde sacan tiempo?
Mujer #1: Nosotros educamos en casa, así que lo hacemos durante el día la mayor parte del tiempo.
Mujer #2: Algunos de mis vecinos educan en casa, pero mis hijos van a la escuela pública.
Mujer #1: Wow, cómo hacen?
Mujer #2: No es fácil. Yo voy a todas las reuniones de la PTO (supongo que será algo como la junta de padres), trabajo con los chicos cada día después de la escuela y me mantengo realmente involucrada.
Mujer #1: Pero y qué hay de la socialización? No les preocupa que los niños se pasen todo el día con niños de sus mismas edades, sin tener nunca la oportunidad de relaciones naturales?
Mujer #2: Bueno, si. Pero trabajamos dura para equilibrar esto. Ellos tienen algunos amigos que se educan en casa y visitamos a los abuelos casi cada mes.
Mujer #1: Se ve que eres una mamá muy dedicada. Pero no te preocupa todas las oportunidades que se pueden estar perdiendo? Quiero decir, están aislados de la vida real -cómo sabrán cómo es el mundo? Qué hace la gente para vivir? Cómo comportarse con los diferentes tipos de personas?-
Mujer #2: Oh, eso lo hemos discutido en la PTO y hemos creado un fondo para traer gente real al salón de clase. El mes pasado tuvimos a un policía y a un doctor que vinieron y hablaron con cada curso. Y el próximo mes tendremos a una mujer japonesa y a un hombre de Kenia.
Mujer #1: Oh, nosotros conocimos a un japonés en el supermercado la semana pasada y estuvo hablando con mis hijos sobre su niñez en Tokio. Los niños estuvieron absolutamente fascinados. Lo invitamos a cenar y fue con su esposa y sus tres hijos.
Mujer #2: Qué bien!. Humm, tal vez podríamos planear algo de comida japonesa para el almuerzo del Día Multicultural.
Mujer #1: Tal vez su invitada japonesa pueda ir a comer con los niños.
Mujer #2: No creo, ella tiene una agenda muy apretada.Tiene otras dos escuelas que visitar ese mismo día. Lo que estamos haciendo es muy usado por todos.
Mujer #1: Cuánto lo siento. Bueno, tal vez conozcan a alguien interesante en el supermercado alguna vez y terminen invitándolo a cenar con ustedes.
Mujer #2: No lo creo. Nunca hablo con nadie en el supermercado - ciertamente no con gente que probablemente no hable mi idioma. Qué tal que ese japonés no hubiera hablado inglés?
Mujer #1: Para ser sincera, no tuve tiempo de pensarlo. Antes de que yo lo viera, mi hijo de seis años ya le estaba preguntando qué iba a hacer con todas esas naranjas que estaba comprando.
Mujer #2: Tu hijo habla con extraños?
Mujer #1: Yo estaba justo a su lado. Él sabe que mientras esté conmigo puede hablarle a quien él quiera.
Mujer #2: Mis hijos nunca hablan con extraños.
Mujer #1: Ni siquiera si están contigo?
Mujer #2: Ellos nunca están conmigo, excepto en casa después de la escuela. Por eso es tan importante que ellos sepan que hablar con extraños está totalmente prohibido.
Mujer #1: Entiendo. Pero si estuvieran contigo, podrían conocer gente interesante sin correr peligro. Probarían un poco del mundo real, en condiciones reales. Así también podrían aprender a detectar cuando una situación es peligrosa o sospechosa.
Mujer #2:Eso lo aprenderán en tercero y quinto grado en su clase de salud.
Mujer #1:Bueno, definitivamente te preocupas mucho por tus hijos. Déjame darte mi número... si alguna vez quieres hablar, llámame. Fue un gusto conocerte.

viernes, 23 de abril de 2010

Diario de una mujer sencilla - 23 de abril de 2010

Si quieres participar, las instrucciones las encuentras aquí, en el blog de Silvia.

Hoy es mi cumpleaños =)

Para Hoy ( 3:05 P.M.):


Afuera de mi ventana...Una tarde soleada y el pasto del patio bastante crecido.

Estoy pensando... que el clima está loco. Cuando pensamos que había llegado el invierno y nos quejábamos de tanto aguacero, ahora llevamos cuatro días seguidos de sol radiante. Yo no me quejo, porque espero que tengamos tan buen clima en nuestro viaje a la playa dentro de 9 días.

De los lugares donde aprendemos... Mis hijos comenzaron la semana pasada una actividad con varios niños de familias cercanas, que es mas o menos un "clase" de geografía y cultura con algo de inglés, dirigido por una mamá que se ofreció a compartir con ellos su experiencia y conocimiento.

Me siento agradecida por... Un año más de vida!!! nunca me imaginé que a los 36 años iba a estar casada, con cuatro hijos y con el estilo de vida que llevamos. Creo que ya lo había mencionado alguna vez, el plan que tenía para mi vida era muuuuy distinto. Doy gracias a la vida por la familia tan linda que tengo por mi esposo y por mis hijos, mis papás, mis hermanas, por mis amigos. No me molestaría un poco más de dinero en el banco... pero ese es otro tema, también debo dar gracias porque no nos falta nada.

Desde la cocina... ayer ensayé una receta de helado que lleva yemas de huevo y menos crema leche. Quedó delicioso!!! se demora más pues toca calentar en estufa y luego dejar enfrian muy bien antes de meter a la máquina, pero definitivamente vale la pena.

Que traigo puesto... El jean de siempre, camiseta de manga larga negra, un saquito negro ajustado, botines negros. Acabo de hacerme el manicure, todo un lujo =)

Estoy leyendo... Retomando mi biblia de crianza, ahora con ojos de mamá de preadolescentes: "Disciplina con Amor" de Jane Nelsen. También tengo fotocopiado: "Como hablar para que tus hijos escuchen, como escuchar para que tus hijos hablen", de Adele Faber y Elaine Mazlish. (necesito conseguirme la versión adolescentes) Para no olvidarme de los chiquitos también saqué del armario: "Su Hijo de los 3 a los 6 años" de T. Berry Brazelton. Tengo mucha tarea, pero saqué de la bibioteca "Los hijos de Hurín" de Tolkien, para leerlo en la playa =)

Lo que espero... ahora no podemos más que pensar en nuestro viaje!!! vamos a estar dos semanas en Santa Marta, mis hijos van a conocer el mar, y yo a reconocerlo (no lo veo hace como quince años). Viajamos en avión y no por tierra, lo cual le añade más emoción al paseo. Pasaremos por Cartagena a un cumpleaños. Espero la próxima semana lograr comprar todo lo que hace falta, hacer un cuantas llamadas y cambiar de planeta por 14 días.

Estoy creando... Sigo con el saco de Jacobo... parece que me va a tomar un año entero, menos mal que lo estoy haciendo grande. Planenado un regalito en fieltro, terminado la redistribución de muebles en mi casa.

Estoy escuchando... una mosca zumbando en la ventana.

Por toda la casa... cajas, estoy moviendo cosas de un lado al otro y todavía no termino, pero siento que ya es poco lo que falta.

Una de mis cosas favoritas... recibir regalos =)

Algunos planes para el resto de la semana... esta tarde viene Jan con sus niños, Martín se quedó para acompañarme todo el día =) Esta noche vamos a cine los dos. El fin de semana supongo que no saldremos pues Martín está dedicado a trabajar para poderse ir de viaje traquilo.

Aquí esta una foto que pensé compartirles:
Uno de mis regalos de cumpleaños. De los que me hicieron los niños todavía no tengo fotos

jueves, 22 de abril de 2010

Polémica entrevista a familia Unschooler en good morning Amércia

Acabo de enterararme de una entrevista a una familia Unschooler en el Programa Good Morning America, que ha creado polémica en Estados Unidos.
Esto me ha sorprendido un poco pues el tipo de reacciones generadas por la entrevista me parecerían normales en países como Colombia o España, pero tenía la idea de que, así como el Homeschooling está bastante extendido y aceptado en Estados Unidos, el Unschooling también era un concepto familiar para la mayoría de personas en este país.
Tantas, tan variadas y tan enérgicas fueron las reacciones al programa, que realizaron una segunda entrevista, llevando a los padres de esta familia al estudio y añadiendo una pequeña intervención de Pat Farenga.

Debo decir que me encantó escuhar a estos padres y ver a sus hijos en la primera entrevista, y también me dió un poco de risa las preguntas que les hicieron en la segunda entrevista. También me hizo feliz volvera escuchar a Farenga, aunque haya sido por medio minuto.

Este es el link a la primera entrevista:
http://abcnews.go.com/GMA/Parenting/video/extreme-parenting-radical-unschooling-10413158

Este es el link a la segunda entrevista:
http://abcnews.go.com/GMA/Parenting/video/parents-defend-unschooling-10422983

Y este es el link a un blog donde se recogen algunas reacciones especialmente de Unschoolers:
http://zombieprincess.blogspot.com/2010/04/unschoolers-respond.html

viernes, 16 de abril de 2010

Identificada

Cuando no doy mas y escribo para desahogarme, muchas de ustedes me responden dándome ánimo y me dicen cuánto se identifican con lo que digo y siento. Hoy encontré este post, que perfectamente podría haberlo escrito yo... hoy soy yo la que me identifico y pregunto: cómo hizo ella para describir exactamente lo que he venido sintiendo estas últimas semanas?

Sometimes

Esta preadolecencia masculina me está doliendo... especialmente por los sentimientos de culpa que me han acompañado respecto a Juanjo casi desde que nació. Siento que a pesar de mis esfuerzos no logré construir una buena relación con él y ahora estoy sufriendo a causa de eso y lo peor: creo que lo estoy haciendo sufrir a él también. Pero como no puedo renunciar a ser su mamá... seguiré intentando y aprendiendo, y guardando la esperanza de que no todo está perdido.

martes, 13 de abril de 2010

Martes mudo- Feliz cumpleaños a papá!


Nuevo artículo sobre educación en Casa en Colombia

Como para dejar un registro de lo que va apareciendo en los medios de comunicación, dejo este link a un artículo publicado en El Colombiano.
En casa, 178 familias educan a sus hijos.

No me parece nada del otro mundo... no me gusta cómo está redactado. Pero todo suma, aunque no sé si eso sea bueno o malo, vivimos en un anonimato bastante cómodo a mi modo de ver y no sé que tan provechoso sea para nuestras familias que comencemos a hacernos más visibles.

miércoles, 7 de abril de 2010

Desechando lo Desechable

Un texto de Marciano Durán:

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los críos. Los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita; los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales). ¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores. Y nuestras hermanas y novias se las arreglaban como podían con algodones para enfrentar mes a mes su fertilidad. ¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por donde se entra. Lo más probable es que lo de ahora está bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos! Es que vengo de un tiempo en que las cosas se compraban para toda la vida. ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después! La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas y escupideras de loza. Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces. ¡Nos están fastidiando!¡¡Yo los descubrí. Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica. ¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike? ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommiers casa por casa? ¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista? ¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros? Todo se tira, todo se desecha y mientras tanto producimos más y más basura. El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad. El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!!¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de........... años! Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII). No existía el plástico ni el nylon. La goma solo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en San Juan. Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De por ahí vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que educaron en el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo' pasarse al 'compre y tire que ya se viene el modelo nuevo'.

Mi cabeza no resiste tanto. Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que además cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real. Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo).Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo. Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo? ¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con que se consiguieron? En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos... ¡¡Como guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡Guardábamos las chapitas de los refrescos! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos! Las cosas que usábamos: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus. Y las cosas que nunca usaríamos. Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón. Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar. Tubitos de plástico sin la tinta, tubitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón. Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor. Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín. Las cosas no eran desechables. Eran guardables.

¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver!!. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne! Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los cuentagotas de los remedios por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos. Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posa-mates y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con que intención, y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'este es un 4 de bastos'. Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo. Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada. Ni a Walt Disney. Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de bollones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella. Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. Ah ¡No lo voy a hacer! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad es descartable. Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.
Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la bruja como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la bruja me gane de mano y sea yo el entregado.

Eduardo Galeano

lunes, 5 de abril de 2010

Búsqueda de pascua

Este es el tercer año que venimos incorporando los chocolates, huevos y conejos de la pascua dentro de nuestras tradiciones familiares. Realmente no era una costumbre muy conocida por estas latitudes, pero ahora con el internet y la "americanización" de nuestra cultura, pues nos vamos enterando de celebraciones que, aunque foráneas, pueden ser divertidas de compartir en familia.

Este año no pintamos huevos de pascua... quedará para otra oportunidad. Y decidí darles menos dulce que los dos años anteriores (se volvieron locos!!!). Esta vez tenían una serie de pistas que seguir para llegar al premio mayor: un lindo y sabroso conejo de chocolate.

Como dejé todo para última hora, me trasnoché dejando todo listo, pero valió la pena.

Al levantarse, encontraron pegada de la puerta de su habitación la pimera pista, que los llevaba a la segunda donde debían ponerse unas orejas de conejo. Esta los llevaba a la tercera donde debían pintarse bigotes y nariz de conejo. En la cuarta debía seguir unas huellas saltando como conejos y la última los llevaba al sitio donde estaba su respectivo conejito.



Estas eran las pistas que debía seguir Mariale:

Cuando hace frío y tu ropa está mojada
este aparato siempre quieres usar
y si no es urgente no te van a dejar.
Allí está tu primera pista guardada.

(en la secadora de ropa)


Soy el conejo de pascua y pasé por aquí

ponte las orejas para parecerte a mí,

pero hay algo más que debes hacer...

donde hay tinta y papel lo podrás saber.

(en la impresora)


Que lindas orejas tienes, pero no tienes nariz,

también faltan los bigotes, píntatelos aquí.

Ahora muy conejil, sigue las huellas saltando

Allí donde ellas te lleven, yo te estaré esperando


Casi llegas al final y podrás desayunar,

para después el gran premio comerte sin pestañear.

en donde siempre consigues tus barritas de granola,

encontrarás a mi amigo con orejitas y cola.

(En un canasto sobre la nevera)


Y estas eran las de Juanjo:

Buenos días Juan José, comencemos a jugar
Si buscas con atención las pistas vas a encontrar.
La primera está muy cerca de un personaje especial,
es verde y no tiene dientes, al lado de la moon sand.

(las orejas las tenía puestas un Shrek de jugar con plastilina)


Soy el conejo de pascua y pasé por aquí

ponte las orejas para parecerte a mí,

pero hay algo más que debes hacer...

busca un baul de madera y lo podrás saber.


Qué lindas orejas tienes, pero no tienes nariz,

también faltan los bigotes, píntatelos aquí.

Ahora muy conejil, sigue las huellas saltando.

Allí donde estas te lleven, yo te estaré esperando.


Casi llegas al final y podrás desayunar,

para después el gran premio comerte sin pestañear.

donde hay una silla grande en la que nadie se sienta

busca bien, que ahí estará tu esperada recompensa.


Estas las de Adelaida:

Soy azul y blandito, con cojines amarillos
y aveces Mimi me deja todo lleno de pelitos
(el sofá)

Ponte ls orejas y busca la pista:
Estoy cerca delos cuentos de una pequeña tortuga
que tiene muchos amigos y come moscas y lechuga
(los cuentos de Franklin la tortuga)

Píntate nariz y bigotes, y sigue las huellas saltando como conejo.

Será que el conejo no dejó ni un solo chocolate?
Busca cerca de la chimenea, entre unas revistas muy especiales.


Las pistas de Jacobo eran con dibujos.

La verdad se divirtieron mucho, estaban esperando el domingo con muchas ganas y se levantaron muuuyy temprano. Por supuesto después del desayuno Martín y yo nos dimos una buena siesta para reponernos de la trasnochada.