lunes, 6 de abril de 2009

Experimentando la primavera

Para nosotros que vivimos en un país tropical, todo lo referente a las estaciones se nos hace algo muy lejano, algo que aprendemos en los libros y vemos en las películas, pero que no tiene relación directa con nuestras vidas. Por eso creo que nos impactó tanto lo que vimos ayer.

Estábamos a mitad de la tarde, domingo, cada uno en su cuento (perecita dominguera, jejeje); yo veía por la ventana unas golondrinas que jugaban y revoloteaban, subían y bajaban. De pronto noté que más arriba había una bandada de pájaros y pensé que eran golondrinas volando mucho más alto. Pero después de unos segundos pude notar que eran muchas aves, formando un largo corredor que no se terminaba, pasaban y pasaban más aves y así fue durante cinco minutos más o menos. Alcancé a llamar a Martín y a Adelaida para que miraran ellos también por la ventana, y vimos que iban en dirección hacia el norte. Wau!! aves migratorias, regresando ahora que la primavera ya comenzó, que bonito!!!

No se me ocurrió tomar una foto (no quería perderme ese espectáculo tan lindo) pero lo que vimos mas o menos se parece a esto:
(foto tomada de aquí)

Además investigando un poco encontré esta información que me pareció muy interesante:

Colombia, alberga la mayor diversidad de aves del mundo con 1,865 especies (Salaman et al. 2001), incluyendo 193 especies en “Áreas de Endemismos de Especies” (EBA por sus siglas en inglés) y aproximadamente una cuarta parte de las aves de Norte América dependen de bosques en Colombia, así como 179 especies de migratorias neotropicales pasan a través de ella o son residentes de invierno.

La privilegiada situación geográfica de Colombia en la esquina Noroccidental de Suramérica, sumada a la presencia de la cadena montañosa de los Andes y a sus costas sobre dos mares, convierten al país en uno de los más complejos y ricos en diversidad ecológica y biológica del planeta y por ende, se constituye un paso obligado para cientos de especies de aves migratorias.


También encontré aquí una crónica sobre la migración de las aves hacia la Sabana de Bogotá, que me pareció muy linda y está contado de una manera muy dulce.

Así que ahora puedo contarle a mis hijos algo sobre las estaciones que podemos sentir más cercano a nuestra realidad, un motivo más para que aprendan a cuidar nuestros bosques y montañas y a defenderlos como un gran tesoro.

1 comentario:

Meninheira dijo...

Qué bonito!! aquí es más corriente ver pasar las aves migratorias, como suelen ser patos los que van en bandadas, forman la característica forma en punta. Impresiona verlos marchar todos juntos verdad?

Un besito